Cuando pensamos en desarrollar un barrio, la forestación en La Eugenia es uno de los elementos que forma parte de su identidad. Los lotes, las calles, la iluminación, las veredas y las futuras viviendas son importantes, pero también lo es el entorno natural que acompaña el desarrollo.
Pero hay otro elemento que puede transformar completamente la experiencia de vivir en un lugar: los árboles.
En La Eugenia by Moradas, la naturaleza forma parte de la identidad del proyecto.
Por eso, además de conservar el arbolado que ya formaba parte del lugar, se incorporó una importante cantidad de nuevos ejemplares para acompañar el desarrollo del barrio.
El resultado es un entorno que combina 385 árboles existentes con 1.472 nuevos ejemplares incorporados mediante la forestación, alcanzando un total de:
1.857 árboles
Una cifra que habla de una decisión concreta: desarrollar un barrio donde la naturaleza tenga un lugar protagonista.
Un paisaje que ya existía
Uno de los aspectos particulares de La Eugenia es que el proyecto no comenzó sobre un terreno completamente desprovisto de vegetación.
El lugar ya contaba con 385 árboles existentes.
En lugar de pensar el desarrollo únicamente desde cero, ese arbolado forma parte del paisaje que caracteriza al entorno.
Esto permite conservar parte de la identidad natural del lugar y, al mismo tiempo, complementarla con una nueva forestación.
Es una combinación interesante: un paisaje que ya tenía historia y una nueva forestación pensada para acompañar el crecimiento del barrio.
1.472 nuevos árboles para acompañar el desarrollo
A los árboles existentes se sumaron 1.472 ejemplares correspondientes a seis especies diferentes.
La diversidad de especies permite generar un paisaje con distintas formas, follajes, texturas y comportamientos a lo largo del año.
Las especies incorporadas son:
| Especie | Nombre científico | Cantidad |
| Fresno americano | Fraxinus pennsylvanica | 568 |
| Catalpa | Catalpa bignonioides | 375 |
| Robinia / falsa acacia | Robinia pseudoacacia | 271 |
| Arce tridente | Acer buergerianum | 184 |
| Olmo de Siberia | Ulmus pumila | 51 |
| Casuarina | Casuarina cunninghamiana | 23 |
| Total | 1.472 |
Esta diversidad no solamente aporta variedad visual. También permite que el paisaje vaya transformándose a lo largo de las estaciones y que las calles tengan diferentes formas, colores y texturas.
Fresno americano: la especie más numerosa
Con 568 ejemplares, el fresno americano es la especie más representada dentro de la nueva forestación.
Su presencia tendrá un papel importante en la evolución del paisaje del barrio.
A medida que los árboles crezcan, sus copas irán adquiriendo mayor presencia y acompañarán visualmente las calles y los espacios exteriores.
Es justamente una de las características interesantes de pensar la forestación desde el comienzo de un proyecto: los árboles van creciendo al mismo tiempo que crece el barrio.
talpa: grandes hojas y una presencia característica
La segunda especie más numerosa es la catalpa, con 375 ejemplares.
Es un árbol fácilmente reconocible por sus grandes hojas y su copa.
Su presencia aporta una textura diferente al paisaje y contribuye a generar variedad entre las distintas especies que acompañan las calles.
La diversidad vegetal permite que el entorno no tenga una apariencia uniforme, sino que vaya adquiriendo diferentes formas y matices.
Robinia: variedad y personalidad
La Robinia pseudoacacia, conocida también como falsa acacia, está representada por 271 ejemplares.
Su incorporación suma otra característica al conjunto del arbolado.
La combinación de diferentes especies permite construir un paisaje más diverso y evita que todas las calles tengan exactamente la misma imagen.
Arce tridente: un árbol que cambia con las estaciones
El arce tridente, Acer buergerianum, cuenta con 184 ejemplares.
Una de sus características más atractivas es la transformación de su follaje a lo largo del año.
Sus hojas, de forma característica, pueden adquirir tonalidades diferentes durante el otoño, aportando variedad de color al paisaje.
Esto hace que recorrer las calles del barrio no sea exactamente igual durante todo el año.
La naturaleza también cambia.
Y ese cambio forma parte de la experiencia de vivir rodeado de árboles.
Olmo de Siberia
El olmo de Siberia, Ulmus pumila, está representado por 51 ejemplares.
Su presencia suma otra forma y textura al conjunto de especies utilizadas en la nueva forestación.
Aunque su cantidad es menor en comparación con el fresno, la catalpa o la robinia, cada especie aporta diversidad al paisaje general.
Casuarina
La Casuarina cunninghamiana completa las seis especies incorporadas, con 23 ejemplares.
Su aspecto particular permite diferenciarla fácilmente de otras especies presentes en el barrio y sumar variedad al conjunto.
En un proyecto de estas características, la diversidad vegetal ayuda a construir un paisaje más rico y dinámico.
¿Por qué plantar diferentes especies?
Cuando hablamos de forestación, no se trata solamente de contar árboles.
También importa qué árboles se plantan y cómo van a formar parte del paisaje.
Cada especie tiene características diferentes.
Algunas presentan copas más amplias, otras tienen follajes particulares y otras aportan cambios de color durante determinadas épocas del año.
La combinación permite crear un entorno más variado y natural.
Además, los árboles cumplen funciones importantes en los espacios urbanos y residenciales: pueden generar sombra, aportar confort en los espacios exteriores y contribuir a mejorar la calidad ambiental del entorno.
Por eso, la forestación no debería considerarse simplemente un elemento decorativo.
Es parte del diseño de un barrio.
Un barrio que va a cambiar con el tiempo
Hay algo que resulta especialmente interesante cuando se compra un lote en un barrio que está en proceso de crecimiento.
Lo que vemos hoy no es necesariamente lo que vamos a ver dentro de diez o veinte años.
Las casas todavía están por construirse.
Los jardines todavía están por diseñarse.
Los árboles todavía están creciendo.
Con el tiempo, todo eso va a formar un paisaje completamente diferente.
Los 1.857 árboles que forman parte actualmente del entorno también van a crecer y adquirir mayor presencia.
Y a ellos se sumarán los árboles y plantas que cada propietario decida incorporar en su propio lote.
De esta manera, cada familia tendrá la posibilidad de aportar su propia parte al paisaje general de La Eugenia.
Más que una cantidad: un entorno pensado para vivir
Decir que La Eugenia cuenta con 1.857 árboles es un dato concreto.
Pero detrás de ese número hay algo mucho más importante.
Hay calles que van a tener sombra.
Hay espacios que van a cambiar de color con las estaciones.
Hay árboles que van a crecer junto con las viviendas.
Hay un paisaje que se va a transformar con el paso del tiempo.
Y hay una decisión de proyecto: hacer que la naturaleza forme parte de la experiencia cotidiana de quienes elijan vivir en La Eugenia.
Porque cuando alguien compra un lote, no solamente está comprando metros cuadrados.
Está eligiendo un lugar donde construir su casa.
Y también está eligiendo el entorno que va a rodearla.
Imaginar hoy el barrio que vamos a disfrutar mañana
Quizás uno de los aspectos más interesantes de recorrer La Eugenia sea imaginar cómo será el barrio cuando todos esos árboles hayan crecido y las viviendas comiencen a formar parte del paisaje.
Los 385 árboles que ya existían continuarán formando parte de esa identidad.
Los 1.472 ejemplares incorporados mediante la nueva forestación crecerán acompañando el desarrollo.
Y los jardines de cada vivienda completarán ese paisaje.
El resultado será un barrio donde la arquitectura y la naturaleza puedan convivir.
Porque una casa puede construirse en poco tiempo.
Pero un árbol necesita años para alcanzar todo su potencial.
Por eso, plantar hoy también es una manera de pensar en el futuro.
La Eugenia by Moradas
En La Eugenia queremos que cada propietario encuentre mucho más que un lote.
Queremos que encuentre un lugar donde pueda construir su casa, desarrollar su jardín y disfrutar de un entorno natural que ya forma parte del proyecto.
1.857 árboles son parte de ese entorno.
Y mientras las familias comienzan a construir sus proyectos, los árboles también seguirán creciendo.
¿Querés conocer La Eugenia?
Te invitamos a recorrer el barrio y conocer personalmente sus calles, su forestación y los lotes disponibles.
La Eugenia by Moradas — Carlos Spegazzini, Ezeiza.
