La escrituración constituye la etapa culminante y definitiva dentro de cualquier transacción inmobiliaria. Consiste en la formalización legal de la transferencia de la propiedad de un inmueble, la cual debe celebrarse obligatoriamente mediante una escritura pública otorgada ante un escribano público matriculado. Este procedimiento no constituye un mero formalismo administrativo, sino que es el acto jurídico indispensable para que la transmisión del dominio produzca plenos efectos legales y resulte plenamente oponible frente a terceros en la República Argentina.
De acuerdo con los lineamientos establecidos por el Código Civil y Comercial de la Nación, la adquisición de derechos reales sobre bienes inmuebles requiere inexorablemente la concreción de la escritura pública y su posterior inscripción registral. Una vez que el escribano interviniente confecciona el documento, verifica la inexistencia de gravámenes, inhibiciones o embargos sobre el bien, y las partes suscriben el acto, se procede a ingresar la documentación en el Registro de la Propiedad Inmueble de la jurisdicción correspondiente. Es en ese preciso momento cuando el comprador se transforma formalmente ante la ley en titular dominial indiscutido del lote.
La importancia de contar con la escritura pública radica en la seguridad jurídica absoluta que esta otorga. Un propietario con escritura inscrita cuenta con la plena titularidad del bien, lo que le otorga el derecho de disponer libremente de su patrimonio: puede venderlo, donarlo, transferirlo, utilizarlo como garantía para créditos hipotecarios o integrarlo de manera segura a su planificación patrimonial y sucesoria. Sin la escritura, a pesar de tener la posesión material y haber abonado la totalidad de las cuotas del terreno, la titularidad dominial legal permanece en manos del desarrollador o del propietario anterior, lo cual puede generar complicaciones ante imprevistos legales o sucesorios.
Por este motivo, al evaluar la compra de un lote en un desarrollo inmobiliario, es fundamental informarse sobre la situación dominial de la tierra y los plazos estimados en los cuales el emprendimiento estará en condiciones de escriturar. Los desarrolladores serios y consolidados acompañan todo el proceso de subdivisión y finalización de planos de mensura para que la escritura se realice en tiempo y forma una vez cancelado el precio pactado. Garantizar la escrituración es asegurar el tramo final de una inversión sólida, protegiendo el patrimonio familiar y otorgando la tranquilidad absoluta de tener los papeles en regla.
